Densha de go

El otro día tomé el tren suburbano por puro pasatiempo, y me hizo sentir nostalgia de los trenes de Japón. Pero en lugar de apacibles campos de arroz y rascacielos gigantes por igual, el paisaje es más bien triste: las ciudades perdidas de la zona metropolitana, fábricas y contenedores repartidos a lo largo, y en general, la mancha urbana devorando todo a su paso. 

Cuando iba de Kioto a Osaka me emocionaba mirar por la ventana. Sabía que estaba cerca cuando cruzábamos el río y los rascacielos de Umeda se iban agrandando. Me sentía orgullosa de entender las varias formas de ir y venir, donde transbordar para ir a tal o cuál lugar, de saber las diferencias entre los trenes shinkaisouku, kaisouku y futsuu. Y especialmente, me sentía bien cuando me confundían con una japonesa “de verdad”. 

No saber cuando volveré a usar un tren japonés me provoca cierta tristeza…

Fading Japan

Soon it will be one year since I came back. Each day, the images and memories about Japan become blurrier and weaker. I’m afraid some day I won’t be able to recover them.

JR Nishi Nihon

Uno de mis varios micro-amores kiotoitas fue un empleado de JR West Japan. Trabajaba en una de las ventanillas de información cerca de la salida central de la estación de Kioto. Cada vez que podía, salía por ese lado para verlo y fantaseaba con acercarme para preguntar cualquier cosa. El último día que estuve en la estación y lo ví, me despedí mentalmente de él también. 

Es difícil encontrar un empleado tan guapo y encantador en el metro de México. 

Yesterday, I suddenly remembered when we used to explore the area around my Kinkakuji apartment, and I couldn’t stop a few tears rolling down my cheeks.